3G vs WiFi
Dos tecnologías, dos filosofías... y ahora un mismo objetivo.
Resulta curioso ver cómo dos o más tecnologías
pueden seguir caminos evolutivos distintos para ofrecer finalmente soluciones
a los mismos problemas. Como diría Darwin, las especies (tecnológicas
en este caso) no hacen otra cosa que competir con las demás y con el
medio que les rodea. Al final la competencia obliga a cambiar las estrategias
y a adaptarse para no desaparecer.
Al comienzo de los tiempos era todo muy sencillo: por un lado
estaba la voz y por otro lado estaban los datos...
La telefonía tradicional fija se deshizo de los cables
y evolucionó hacia la telefonía móvil. La filosofía
y las estructuras de las operadoras seguían siendo prácticamente
las mismas: ofrecer un servicio de voz a sus abonados a cambio de una contraprestación
económica. Este servicio se entiende como global (cobertura en áreas
geográficas muy extensas).
Las redes de datos de área local basadas en Ethernet
también pasaron a utilizar tecnología sin cables (wireless) para
ofrecer movilidad a sus usuarios bajo el estándar IEEE
802.11, conocido ampliamente como Wi-Fi.
Siempre en entornos locales: oficina, hogar, edificio, campus...
Las operadoras de telefonía móvil buscaron ofrecer
servicios adicionales: multimedia y transmisión de datos básicamente.
Apareció la segunda generación de móviles, 2G,
con tecnología digital, y rápidamente evolucionó hacia
3G, que se entiende como una tecnología
que permite transmitir, además de voz, datos a una velocidad de momento
algo inferior a la de una conexión DSL.
Por otra parte, la consolidación de la VoIP
(Voice over IP, es decir, voz sobre redes de datos) ha hecho que las redes de
datos se puedan utilizar para establecer comunicación de voz a un coste
muy bajo. Hablando de movilidad, cualquiera puede desplegar una red WiFi para
dar cobertura a un edificio de oficinas o a un recinto industrial. Con los terminales
adecuados (portátiles, terminales WiFi, PDAs) se puede tener un servicio
móvil de voz y datos con una inversión realmente baja. Por el
momento estamos hablando de dar cobertura local.
¿Qué sucedería si alguien consigue crear
una red global (de área extensa) formada por miles o millones
de hotspots wifi colocados estratégicamente?. Este tipo de redes
se están implantando ya en muchas ciudades utilizando WiFi como sistema
de acceso y las conexiones de banda ancha como red troncal. Y con la llegada
de Wimax
aparece la posibilidad de expandir la cobertura a zonas rurales y de abaratar
el despliegue de una red troncal propietaria.
Así, tenemos por un lado a las operadoras de telefonía
móvil que ofrecen servicios de voz y datos a través de 3G, con
cobertura nacional, como evolución natural de su modelo de negocio. Por
otro lado están las empresas que apuestan por la tecnología WiFi
para ofrecer también servicios de voz y datos, siguiendo nuevos modelos
de negocio. Tenemos por otro lado a los fabricantes de terminales y dispositivos
electrónicos, muchos de los cuales están ofreciendo en este momento
terminales
híbridos 3G / WiFi
Parece claro que de momento van a convivir estas dos tecnologías,
compitiendo en muchos casos y cooperando en otros. ¿Hasta cuándo?
Las grandes operadoras de móviles han hecho y están
haciendo grandes inversiones en 3G y son empresas con enormes recursos e influencia.
Ya se está hablando sin embargo de 4G
en Japón por ejemplo, lo que quiere decir que estas grandes inversiones
necesitan ser rentabilizadas en un espacio muy corto de tiempo.
Por su parte, el esquema basado en WiFi requiere en principio
costes de implantación mucho más bajos, que pueden afrontar compañías
más pequeñas para intentar ofrecer servicios competitivos al menos
en zonas geográficas localizadas. La mayoría de los portátiles
y PDAs incorporan WiFi de fábrica, y los accesorios
WiFi suelen ser muy baratos. Pensando en redes de datos (que también
transportan voz) quizás sea más sencillo evolucionar WiFi para
que ofrezca más velocidad de transferencia, seguridad en las comunicaciones,
mejor capacidad de roaming,
etc...
Recordemos que los pequeños mamíferos ganaron
la batalla de la supervivencia a los grandes dinosaurios: se adaptaron mejor
y con mayor rapidez a los cambios de su entorno... Pero ésa fue otra
historia.